El rincón de Koreander

“Ante él tenía una habitación larga y estrecha, que se perdía al fondo en penumbra. En las paredes había estantes que llegaban hasta el techo, abarrotados de libros de todo tipo y tamaño”. La historia interminable, Michael Ende – BLOG DE LITERATURA FANTÁSTICA –

Una antología llamada ‘Terra Nova 2’

ANALIZAMOS SIN PELOS EN LA LENGUA LOS CLAROS Y LOS OSCUROS DE LA COLECCIÓN DE RELATOS QUE MARIANO VILLARREAL Y FANTASCY ACABAN DE PUBLICAR

Imagen Terra Nova

Estaba esperando a que otro abriera la veda, pero como veo que nadie se anima (seguro que ya hay alguna reseña por ahí, pero aún no la he visto), daré mi opinión de ‘Terra Nova 2’, lanzada por Fantascy. Se ha hablado ya tanto de este libro, pero tanto, tanto, que no sé muy bien por donde empezar. En este mismo blog ya le dedicamos unas cuantas páginas a su antecesora, el primer volumen publicado a finales del 2012 por la editorial Sportula, así como a este mismo título  y a sus 11 relatos. Lo último fue una pequeña videorreseña a cargo de su editor, Mariano Villarreal (tampoco quiero olvidar al otro seleccionador, Luis Pestarini, ni a uno de los principales colaboradores y caza relatos de la antología, como explica el propio Villarreal en sus agradecimientos, Elías Combarro). Son un buen puñado de nombres de un puñado de buena gente, y como en todo libro, hay mucha ilusión detrás, así que cuesta un poco ser imparcial y más aún crítico.

Tampoco es que haya mucho que criticar. Como otras antologías, ‘Terra Nova’ tiene muchos relatos buenos y otros menos buenos. Lo que en mi opinión hace destacar a ‘Terra Nova’ sobre otras colecciones es que también incluye algunos relatos MUY, MUY, MUY buenos, de esos que solo se ven cada cierto tiempo. Ocurrió con Terra Nova 1 y su aclamadísimo ‘Zoo de papel’ de Ken Liu, y ahora se repite con Terra Nova 2 y su espectacular ‘La textura de las palabras’ de Felicidad Martínez. Aquí sí pongo una pega, y es que ‘La textura de las palabras’ ya había sido publicado hace poco más de un año en la antología ‘Akasa-Puspa’ y es muy fácil de encontrar, sobre todo en su edición digital. Al margen de que es una historia francamente buena, ¿era necesaria una reedición?

En cualquier caso, estos son únicamente los ejemplos donde hay más consenso. En mi caso, también forman parte de esta selecta selección de grandísimas historias ‘Un día con papá’ de Ian Watson’ en TN1 y ‘Las manos de su marido’ de Adam-Troy Castro en TN 2 (que por cierto puede leerse gratuitamente en el portal de Fantífica). Es una opinión muy personal, pero esta sería mi selección de las mejores historias entre los dos primeros volúmenes. Ampliando algo más el espectro yo añadiría la novela corta de Ted Chiang ‘El ciclo de vida de los objetos de software’ (aparecida en TN1), así como ‘Noches de cristal’ de Greg Egan y ‘Araña, la artista’ de Nnedi Okorafor (ambos de TN2).

Por un lado, el espíritu que Villarreal quería conseguir con la colección está aquí más logrado que en el primer volumen. Hay más de todo: más originalidad, más grandes firmas, más calidad literaria… Al mismo tiempo se nota una clara continuidad en el tipo de historias seleccionadas. Siguen siendo relatos de Ciencia Ficción, pero está claro que hay un deseo muy claro de apostar solo por historias de un gran valor añadido, escritas con mimo, y en general muy accesibles a un lector que no sea de género. Son historias, por definirlas, donde hay un marcado elemento fantástico, pero que al mismo tiempo parecen obviar su existencia o no darle demasiada importancia para centrarse en el mundo interior de sus protagonistas. El efecto que se consigue con esto es que el lector se maraville y al mismo tiempo se emocione. Y creedme, casi siempre funciona.

Los post-its verdes son los relatos que me han gustado, y naranja los que no. ¿Se aprecia la cantidad de post-its verdes que he gastado con estos libros?

Los post-its verdes son los relatos que me han gustado, y naranja los que no. ¿Se aprecia la cantidad de post-its verdes que he gastado con estos libros?

Ahora una de arena. Muchos relatos de esta ‘Terra Nova 2’ me han parecido un poco inflados. Vamos, que al menos a una tercera parte de las historias le sobran páginas. Esto me ha parecido especialmente exagerado en la novela corta de Ken Liu (por favor, fans de Liu, no me maten por dar mi opinión) ‘El hombre que puso fin a la historia’, donde hay un poco de paja y unas cuantas paladas de reiteraciones. ¿Que la idea es buena?, síííííí. ¿Qué los personajes son interesantes?, vaaaaaaale. ¿Qué se podía haber contado mejor? Creo que sí. El hecho de que esté contado como un documental, a la manera de ‘¿Te gusta lo que ves?’ de Ted Chiang, me pareció un atractivo. Cuando lo leí no tanto. A pesar de poder contar el relato a base de fragmentos, Liu opta por un estilo básicamente lineal en lo cronológico, y aprovecha las voces en off para meter todo un ensayo sobre los crímenes de guerra japoneses trufado de reflexiones obvias. Reconozco que lo que cuenta es interesante, que la teoría que se monta para ‘viajar en el tiempo’ es muy creativa, y que Liu logra que sus personajes ‘respiren’ en la página, si se me entiende. También admito que en este caso mi opinión puede haberse visto dañada por las altas expectativas que llevaba tras haber leído ‘El zoo de papel’ y la no menos interesante ‘Quedarse atrás’ (disponible en la web ‘Cuentos para Algernon‘).

Yo también le hubiera metido la tijera, pero la de podar, a los relatos ‘Juicio final’ de Carlos Gardini –cuyo estilo en general me ha gustado (acabo de hacerme con su novela ‘El libro de la tierra negra’)–, así como en la historia, por lo demás ágil, ‘En el filo’ de Ramón Muñoz. El primero es difícil de definir, ya que empieza como una distopía orwelliana para acabar convertido en otra cosa. Siguiendo con las comparaciones a Ted Chiang, la segunda parte de este relato se podría comparar quizás a ‘El infierno es la ausencia de Dios’. Vamos, que hay ángeles pero son un poco especiales, casi ateos. El segundo es una novela negra bien llevada en una china casi, casi postapocalíptica. El grado de cinismo que el madrileño Muñoz despliega al hablar de la inmensa corrupción que sacude a la ciudad flotante en la que transcurre el relato solo puede ser obra de un español. Para algo nos tenían que servir los telediarios, ¿no?

Ejemplares Terra Nova

Curiosamente estas tres historias entran en la categoría de los relatos que sí me han gustado, aunque sin llegar a emocionarme en exceso. ¿Cuáles son los que no me han gustado? Pues el de German Amatto, ‘¿Pueden llorar ojos no humanos?’, una historia sobre como la religión se vuelve contra la ciencia cuando una enfermedad ataca a la humanidad, y a la que no he conseguido encontrarle la gracia, así como ‘La djin’ de Pedro Andreu, que sin ser malo no me ha dicho nada. Básicamente me pareció un cuento trillado sobre relaciones entre dos miembros de diferentes especies, que además está resuelto de manera precipitada.

Por último no me ha gustado ‘Separados por las aguas del río celeste’ de Aliette de Bodard. Lo de que este último no me haya gustado tendré que explicarlo, porque sospecho que puede ser cosa mía. A ver, el problema es que es un relato que primero entra a saco y te deja muy desorientado, luego te quiere aclarar tanto algunas cosas que se vuelve aburrido, y al final, cuando empieza a profundizar en la historia, se acaba. Leyendo la historia he tenido la sensación de que era un extracto de una novela, como esos fragmentos que uno se descarga del Kindle. No veo estructura de relato, no me parece una historia completa, y no le he visto la gracia.

Probablemente el motivo de esto sea que la historia pertenece a un  universo más amplio, donde el lenguaje, las clases sociales, pequeños robots inteligentes y una gran revolución forman un cosmos espectacular, pero con el que yo no estoy familiarizado. Es mi primera historia de Bodard, y no conozco nada sobre este universo. Sin embargo, aceptaría pulpo como animal de compañía si no fuera porque unas páginas más tarde nos encontramos con el acertado ‘El último Osama’ de Lavie Thidar que, aun formando parte del universo de su novela ‘Osama’ (ganadora del Premio Mundial de Fantasía el pasado año), se lee perfectamente como relato independiente. Y eso que la historia parece, vista desde fuera, mucho más compleja. No me atrevo a resumir el argumento en unas pocas líneas, solo diré que la forma en la que está construido, casi como un antiguo western, está plagado de detalles surrealistas (casi cómicos) relacionados con la caza de infinitos clones de Osama bin Laden. En mi humilde opinión, poético, metafórico, grandioso. Mmmm, ¿debería leerme ‘Osama’? Probablemente.

Se me acabó la arena, así que empiezo con el jabón. Sobre el cuento de Felicidad Martínez, decir que está a la altura del ‘Zoo de papel’ que abrió TN1, y eso es como decir que es uno de los mejores relatos que se han publicado en los últimos años. Es elegante, original, lleno de acción y de intriga, está escrito con mucha inteligencia y además juega con el lector sin hacer trampas. Como relato, dibuja un mundo tan personal que es una novela en si misma, y creo, sospecho, que se come al resto de las historias del libro. Sobre su argumento… no quiero meter la pata ni desvelar demasiado. Transcurre en el futuro, donde hay castas, y las mujeres viven separadas de los hombres, condenadas a procrear para aumentar su prole. Cómo Martínez ha conseguido dotar de tanta sensibilidad a este ambiente tan hostil es algo que no logro entender.

Parte del equipo de creadores con Mariano Villarreal en el centro, Elías Combarro a su izquierda, Manuel de los Reyesa la derecha, y al otro lado de éste, el ilustrador Ángel Benito Gaztañaga.

Parte del equipo de creadores con Mariano Villarreal en el centro, Elías Combarro a su izquierda, Manuel de los Reyesa la derecha, y al otro lado de éste, el ilustrador Ángel Benito Gaztañaga.

Que no pare el jabón. ‘Las manos de su marido’ me ha gustado. Me ha recordado muchísimo al genial ‘Un día con papá’ de Watson. Trata sobre las secuelas de la guerra y como rehacer tu vida, además de tu vida en pareja, cuando tu cuerpo se encuentra muy dañado. Bueno, muy dañado. Vamos, que solo son dos manos vivientes, con la memoria de lo que fuera un hombre. La historia se narra, con talento, desde el punto de vista de su esposa. El único pero que se me ocurre es que el final resulta un poco obvio, pero en fin, “nadie es perfecto”.

Luego está el de Greg Egan, ‘Noches de cristal’. ¿Qué decir de Egan? Eso, ¿qué decir de Egan? No, lo digo en serio. Es que me ha dejado perplejo. Esperaba pasar por el relato de puntillas, pero no solo ha conseguido meterme de lleno en él, sino que está entre mis favoritos de esta antología. Realmente una historia muy accesible, sobre todo para ser del autor que es, sobre un pequeño universo creado de manera virtual, cuyo particular ‘dios’ es un científico puramente eganiano que juega al ensayo y error con esta raza de pequeñas  inteligencias artificiales. Muy recomendable.

Termino este repaso personal con ‘Araña, la artista’, de Nnedi Okorafor. Una historia sobre la relación entre la población civil y los drones creados para proteger los oleoductos. Ciencia ficción africana –aunque esté escrita por una norteamericana–. Solo por eso ya merece la pena leer la historia, aunque realmente hay mucho más en ella. Un relato muy poético, plagado de metáforas, sobre la relación entre humanos y robots. Sé que a mucha gente no le gusta que se hable de ciencia ficción femenina, por aquello de que parece que todavía nos sorprendamos con estas cosas, pero ‘Terra Nova’ ha puesto el foco en esta selección sobre tres autoras clave del género.

Terra Nova 2Y eso en cuanto a contenido. El continente ya habréis visto que cumple perfectamente. Gran portada de Ángel Benito Gastañaga, aunque soy de los que prefieren la del primer volumen, buenas introducciones a las historias por parte de Mariano Villarreal (aportan la información justa sin retrasar la lectura más allá de lo necesario para contextualizarla) y un precio que en papel es muy bueno, 17,90 euros, pero que en su edición digital es excelente: menos de cuatro euros. Ojo que hablamos de 494 páginas. Además presume de traducciones a cargo de Manuel de los Reyes, Juan Carlos Pavón, Raúl García Campos y Maria Pilar San Román. Ahí es nada.

Y a vosotros, ¿qué os ha parecido ‘Terra Nova 2’?

3 comentarios el “Una antología llamada ‘Terra Nova 2’

  1. alexanderpgarcia
    03/12/2013

    El único relato largo que no se me hizo largo fue el de Ken Liu y eso que tiene sus páginas.

    Como no he leído el primer volumen todavía no puedo comentar los paralelismos que has encontrado, pero parece muy interesante.

    Creo que el de Aliette de Bodard es simplemente un problema de enfoque. Es un relato muy complicado de entender por la estructura del mismo pero a mi me ha gustado mucho, de hecho creo que si he pillado lo que la autora quería explicar.

    La djin me ha parecido un relato precioso y el cual tras acabar me quedé un rato rememorandolo.

    El de Amatto concuerdo contigo, no me gustó nada.

    El de juicio final tenía buena pinta pero se me hizo extremadamente largo y acabé dejándolo y pasando al siguiente.

    Concordamos en muchas opiniones la verdad, y parece que el de Amatto no está gustando mucho.

  2. Me ha gustado la reseña aunque no esté de acuerdo en algunas apreciaciones concretas (me encanta el de Bodard).

    Nada, de momento solo digo esto y cuando termine el libro ya comentaré como es debido 🙂 (¡Y reseñaré!)

  3. Pingback: Primeras reseñas de Terra Nova vol.2 | Terra Nova

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Leyendo actualmente

Publicaciones por fecha

diciembre 2013
L M X J V S D
« Nov   Ene »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Twitter

A %d blogueros les gusta esto: