El rincón de Koreander

“Ante él tenía una habitación larga y estrecha, que se perdía al fondo en penumbra. En las paredes había estantes que llegaban hasta el techo, abarrotados de libros de todo tipo y tamaño”. La historia interminable, Michael Ende – BLOG DE LITERATURA FANTÁSTICA –

‘El marciano’ conquista las estanterías de Ciencia Ficción

LA NOVELA AUTOEDITADA DE ANDY WEIR, CAMINO DE CONVERTIRSE EN SUPERPRODUCCIÓN CINEMATOGRÁFICA, ATRAPA, CONMUEVE Y MARAVILLA

La literatura de Ciencia Ficción tampoco es ajena al fenómeno de los escritores autoeditados. En los últimos tiempos tenemos tres llamativos casos que han llegado a nuestro país y que destacan por la buena (en general) recepción de sus obras: Hugh Howey con su ‘Espejismo (y las secuelas ‘Desolación’ y Vestigios’ en España), publicado en lengua castellana por Minotauro, ‘Cibertormenta’ de Matthew Mather y ahora ‘El Marciano’ de Andy Weir, estas dos últimas de la mano de Nova, Ediciones B. Las tres son muy recomendables y están entre los textos más adictivos que yo haya leído este año. Salvo el caso de la primera, que la leí cuando se publicó por primera vez en castellano por entregas (en ebook), tanto ‘Cibertormenta’ como ‘El Marciano’ me han durado un único fin de semana por el simple hecho de que una vez las empiezas, no puedes parar.

Imagen El Marciano

Pero incluso admitiendo mi entusiasmo con ‘Cibertormenta’, debo reconocer que ‘El marciano’ me parece un trabajo muy superior. Andy Weir, su autor, no solo consigue enganchar con el mismo éxito con el que lo hace Matthew Mather, si no que además mantiene una coherencia realista en toda la trama pese a lo descabellado del asunto: un astronauta (Mark Watney) abandonado en Marte –durante la tercera expedición tripulada del planeta rojo– debe sobrevivir con poco más que lo puesto hasta la llegada de una nueva expedición.

Y vale que la premisa de ‘astronauta en apuros’ no es precisamente nueva en el género (probablemente ha sido el cine el que más ha abusado de esta fórmula, sin ir más lejos en la aclamada ‘Gravity’ de Alfonso Cuarón), pero es uno de esos recursos que cuando se hacen bien tienen muchos boletos para brillar. Weir, por su parte, consigue brillar y mucho, por lo que no sorprende en absoluto que su historia ya vaya camino de abordar la gran pantalla (si os interesan estas cosas parece que Ridley Scott y Matt Damon son los principales nombres implicados en el proyecto).

El MarcianoSeis días atrás el astronauta Mark Watney se convirtió en uno de los primeros hombres en caminar por la superficie de Marte. Ahora está seguro de que será el primer hombre en morir allí. la tripulación de la nave en que viajaba se ve obligada a evacuar el planeta a causa de una tormenta de polvo, dejando atrás a Mark tras darlo por muerto. Pero él está vivo, y atrapado a millones de kilómetros de cualquier ser humano, sin posibilidad de enviar señales a la Tiera. De todos modos, si lograra establecer conexión, moriría mucho antes de que el rescate llegara.
Sin embargo, Mark no se da por vencido; amado con su ingenio, su habilidad y sus conocimientos, se enfrentará a obstáculos aparentemente insuperables. Por suerte, el sentido del humor resulta ser su mayor fuente de fuerza. Obstinado en seguir con vida, incubará un plan demencial para contactar con la NASA.
Con un final sorprendente, El marciano es una novela brillantemente construida, un delirio ingenioso con una mecánica del suspense que sorprenderá al lector una y otra vez y le hará perderse en el cosmos de la naturaleza humana y la lucha por la supervivencia.
Una experiencia literaria excepcional en gravedad cero.

Son 416 páginas a un precio de unos 21 euros en edición rústica con solapas.

Se ha criticado, no sin razón, que la mecánica del libro es repetitiva en varias ocasiones. Principalmente escrito en forma de diario (aunque alterna personajes y puntos de vista una vez arranca la trama) Weir abusa un tanto de la fórmula de hacer que todo parezca perdido, para de pronto dar con una situación brillante. Así, en varios momentos de la novela nos encontraremos con un capítulo que empieza diciendo: “Estoy jodido, voy a morir” para después leer otra entrada del protagonista que nos explica: “He encontrado una solución. Parece que la situación ya no es tan crítica”.

También se ha dicho, y esto ya no es tan cierto, que el personaje de Mark Watney no es creíble o que no deja transmitir sus sentimientos, y eso ya no es tan cierto. Vale que las bromas con MacGyver son oportunas y que el protagonista es capaz de resolver problemas aparentemente imposibles estirando su ingenio como un chicle, pero la inmensa documentación que parece haber por debajo de la obra detallando de qué equipos dispone un astronauta en una misión de este tipo justifica, por supuesto en mi opinión, todo este despliegue de ‘chapuzas interplanetarias’.

En cuanto a lo de que el personaje principal no es profundo, estoy también absolutamente en desacuerdo. La fórmula del diario está bien aprovechada y le sirve a Weir para transmitir los distintos estados de agobio y desesperación por los que va pasando su personaje, eso sí, partiendo de que él en algún momento ya nos advierte que al observar que tiene opciones de sobrevivir va a eliminar ciertos pasajes (y que por tanto se supone que no han llegado hasta nosotros) en los que se ‘abría’ demasiado. Con todo, es cierto que es muy fácil empatizar con Mark Watney y en especial con su retorcido sentido del humor (un humor negro, aparentemente inoportuno y muy, muy memorable). Watney es un personaje que no se quiebra en ningún momento, o eso quiere darnos a entender, aunque es fácil deducir en sus escritos cómo le afecta la soledad y cómo afronta su lucha inquebrantable por sobrevivir, sin aceptar nunca la rendición, de una manera que me ha resultado francamente inspiradora.

Por lo demás, Watney es un personaje muy cerebral, y claramente científico, que intenta evitar caer en sentimentalismos para dejar más espacio al aspecto práctico. Tampoco parece que el autor quiera abordar otras facetas de la historia, y por eso considero equivocada la comparación de este libro con el clásico de Daniel Defoe, ‘Robinson Crusoe’. Aunque los dos tocan los temas de la supervivencia y la soledad, mientras que Defoe abordaba el mito del buen salvaje con la historia de un hombre que se ve alejado de la civilización, Weir habla de todo lo contrario: el empeño de un ser humano por llevar la civilización más allá de los confines de la tierra (como dicen en el libro, cuando cultivas una tierra la has conquistado, y el protagonista de ‘El marciano’ lucha en sus primeros momentos por sacar adelante una cosecha de patatas en Marte).

Más allá de todo esto, ‘El Marciano’ sigue destacando para mí por su capacidad de entretener y maravillar. El propio protagonista parece maravillado no ya por el planeta –algo que también se ha criticado, puesto que las descripciones de Marte parecen frías y carentes del romanticismo al que estamos acostumbrado–, si no por su propia situación: por la capacidad del ser humano de haber llegado hasta donde lo ha hecho. Así, Watney nos recuerda en algunos momentos que cada vez que sube una colina es el primer ser humano en hacerlo, que cada vez que hunde sus pies en la arena, está alterando una tierra que había permanecido inmutable durante siglos… y todo eso consigue que como lectores nos sintamos incluso mucho más fascinados por la epopeya del personaje. Tanto es así que yo reconozco que me sentí verdaderamente conmovido al cerrar el libro.

Sé que no soy imparcial con este libro, pero me cuesta mucho desprenderme (incluso ahora que ha pasado una semana desde que leí su última página) del sentido de la aventura y la emoción que me ha embargado mientras lo leía. ‘El Marciano’ no es una novela perfecta, no deja de ser una primera obra, pero es sin duda es la mejor novela de ciencia ficción que he leído este año, y una de las mejores historias que podéis encontrar actualmente en la balda de novedades. O dicho de otra manera, uno de esos libros que yo me llevaría a un planeta desierto.

  • Nuestro agradecimiento a la editorial por hacernos llegar un ejemplar de este libro.

3 comentarios el “‘El marciano’ conquista las estanterías de Ciencia Ficción

  1. Pingback: #ElMarciano de Andy Weir | Curiòs de Mena

  2. Guillermo
    29/11/2014

    Lo he acabado hace dos horas, en inglés… Un lujo, y un prodigio de uso razonado y razonable de la técnología evitando el Deux ex Machina al que estamos acostumbrados. Para mí, pasa a ser una joya del género.

  3. Pingback: Los Premios Igntous desvelan sus nominados para este 2015 | El rincón de Koreander

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Esta entrada fue publicada en 10/11/2014 por en Crítica, Opinión, Reseña y etiquetada con , , , , , , , , , , , , .

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